El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, respondió de manera contundente y sin mencionar nombres a las recientes alusiones del gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, quien había ironizado sobre el pasado comercial de la autoridad gubernamental al recordar que hace un año «vendía chinchulines».
A través de un mensaje publicado este martes en sus plataformas digitales, coincidiendo con su llegada al municipio chuquisaqueño de Monteagudo, Zamora reivindicó su trayectoria como emprendedor gastronómico en La Paz y Cochabamba, manifestando que ningún empleo digno y honesto debe ser objeto de burla. La autoridad nacional acompañó su descargo con una fotografía familiar y reiteró que el esfuerzo diario es lo que fortalece el carácter de las personas.
El intercambio mediático cobró relevancia tras las publicaciones de Zamora en sus cuentas de redes sociales, donde de forma directa pero elegante hizo alusión a las declaraciones del gobernador cruceño.
«Tengo un restaurante de carnes y también de anticuchos, como tantas caseritas de Las Velas en La Paz. Vendí silpanchos, como miles de emprendedores en Cochabamba», escribió el ministro de Obras Públicas, asumiendo con orgullo su faceta comercial previa a su incorporación al gabinete ministerial.

Zamora también hizo un repaso de la herencia laboral de su familia, mencionando que creció viendo el ejemplo de su madre maestra, su abuelo taxista y su padre médico.
La respuesta de la autoridad se produjo en medio de una intensa agenda de trabajo en Monteagudo, donde arribó acompañado del viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, y fue recibido por el alcalde Paolo Alcoba, concejales locales y representantes de las organizaciones cívicas locales.
La polémica se originó días atrás debido a las críticas de Juan Pablo Velasco hacia la gestión nacional. Zamora había manifestado previamente que líderes históricos como Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga ya habían cumplido su ciclo político, sugiriendo la necesidad de renovar los liderazgos en Bolivia. Velasco, quien posee una estrecha vinculación política con Tuto Quiroga, salió en defensa del líder político y cuestionó la capacidad de ejecución del gobierno de Rodrigo Paz a casi 300 días de gestión, rematando con un comentario sobre el pasado reciente del ministro: “la vida da tantas vueltas… el ministro estaba hace un año vendiendo ‘chinchulines’ y ahora está manejando la cartera más importante del Estado”.





