Este lunes, el expresidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani, fue aprehendido por efectivos policiales en la ciudad de La Paz y trasladado de manera inmediata a las dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
La intervención se ejecutó en el marco de las investigaciones judiciales por los bloqueos de caminos y conflictos sociales registrados entre mayo y junio, movilizaciones durante las cuales el exlegislador emitió declaraciones públicas solicitando la renuncia del presidente del Estado. Tras el operativo, su abogado patrocinante, Marcelo Galván, calificó la aprehensión de «ilegal» al denunciar que su defendido fue abordado de forma intempestiva en puertas de su fuente laboral sin previa notificación.
“No sabemos en qué condición está o qué delito se le está indagando y cuándo se ha iniciado esta supuesta investigación. Para tener orden de aprehensión o es en flagrancia o definitivamente no tenían conocimiento de dónde vive o trabaja; prueba de ello es que lo hayan aprehendido en puertas de su trabajo, por tanto, esa aprehensión es ilegal”, aseveró Galván ante los medios de comunicación en las afueras de la FELCC.
La aprehensión sorprende al entorno de Mamani, exlegislador del MAS, toda vez que semanas atrás se había desestimado la vigencia de órdenes de captura en contra suya y del dirigente David Mamani, luego de que las autoridades realizaran operativos de búsqueda en la ciudad de El Alto.
Sin embargo, la Fiscalía fundamentó el requerimiento aduciendo la presunta comisión de delitos vinculados a la interrupción de servicios públicos, instigación pública a delinquir y atentados contra la seguridad de los transportes durante las medidas de presión convocadas por sectores afines.





