El presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, acusó al expresidente Evo Morales y a sus aliados de haber iniciado un proceso de golpe de Estado contra la administración de Rodrigo Paz.
Cochamanidis advirtió que los recientes hechos de violencia en el país no son aislados, sino que forman parte de una estrategia para vulnerar la libertad y la democracia recuperada por los bolivianos. Ante este escenario, el líder cívico anunció la convocatoria urgente a un directorio ampliado para este viernes, con el fin de autorizar una Asamblea de la Cruceñidad que determine las acciones a seguir en defensa de la institucionalidad.
Cochamanidis fue enfático al señalar que el sistema democrático ya eligió a un presidente y a una Asamblea Legislativa para un periodo de cinco años, y que dicho mandato debe respetarse «guste o no guste».
El dirigente aseguró que el movimiento cívico no permitirá que sectores minoritarios impulsen afanes golpistas mediante el cerco a las ciudades y el ataque a las instituciones. “Quienes creemos en este sistema no permitiremos la vulneración de la democracia, la libertad ni del Estado de derecho”, puntualizó, ratificando su respaldo a cualquier medida que se tome en el marco de la Constitución Política del Estado para preservar el orden.
La decisión de convocar a la máxima instancia de decisión regional surge como respuesta a la escalada de bloqueos que afecta la logística nacional y el abastecimiento de Santa Cruz. Cochamanidis recordó que la estabilidad del país depende del cumplimiento de los plazos electorales y rechazó cualquier intento de acortamiento de mandato por vías no democráticas.
Con la Asamblea de la Cruceñidad en el horizonte, el sector cívico busca consolidar un frente de resistencia civil que frene el avance de las movilizaciones impulsadas por la COB y el ala evista en el occidente del país.





