El presidente Rodrigo Paz posesionó este jueves al abogado Williams José Bascopé como el nuevo Ministro de Trabajo, Empleo y Previsión Social, en reemplazo de Édgar Morales. Bascopé, una figura ampliamente conocida en el debate público boliviano por su rol como analista televisivo y experto en materia constitucional, llega al gabinete con la titánica misión de frenar el asedio de la Central Obrera Boliviana (COB).
Con este nombramiento, la administración de Paz incorpora a un cuadro de origen aymara con fuerte perfil técnico-jurídico, capaz de sostener el debate doctrinario frente a las demandas sindicales que paralizan el occidente del país.
Williams Bascopé ha construido su trayectoria reciente en la primera línea de la opinión pública, destacándose por su férrea defensa de las garantías constitucionales. En el pasado, el jurista lideró las críticas técnicas contra polémicos proyectos normativos como la Ley contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas, advirtiendo los riesgos de persecución civil que conllevaba dicha norma.
Su salto formal a la arena electoral se consolidó en las elecciones generales de 2025, cuando integró las listas legislativas de la alianza Súmate, plataforma desde la cual promovió un discurso centrado en la «dignificación de la política», el combate frontal al narcotráfico, la erradicación de la corrupción y la restauración del Estado de derecho, llegando incluso a proyectar aspiraciones a la Presidencia del Estado.
El perfil de Bascopé ya figuraba en las listas de evaluación del Palacio Quemado para ocupar carteras vinculadas a la seguridad y la defensa institucional, pero la radicalización de las protestas aceleró su designación en el Ministerio de Trabajo. Al poner a un constitucionalista en este despacho, el Gobierno central busca cambiar la metodología de negociación con los sindicatos, sustituyendo la confrontación burocrática por un peso argumentativo sólido en los medios de comunicación y las mesas de concertación.
La nueva autoridad deberá estructurar de forma inmediata un plan de contingencia para mitigar los severos perjuicios laborales, despidos encubiertos y quiebras técnicas que reportan los sectores del transporte, comercio y servicios debido a las tres semanas de bloqueo de carreteras.





