En el marco del balance legal posterior a la violenta jornada de protestas que asoló el centro paceño, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) informó que, de las 122 personas civiles retenidas inicialmente por la Policía Boliviana, un total de 28 ciudadanos quedaron formalmente en calidad de aprehendidos.
El representante de la institución, Kurmi Rocha, precisó que la entidad se encuentra vigilante en las celdas judiciales a la espera de las imputaciones formales que emita el Ministerio Público, las cuales darán paso a las audiencias de medidas cautelares programadas para las próximas horas o la jornada de mañana miércoles.
El activista aclaró de forma categórica que la organización no respaldará ni defenderá bajo ningún motivo actos vandálicos, robos o conductas ilícitas, sosteniendo que «todo acto delictivo debe ser sancionado».
En esa línea, instó al Ministerio Público y al Ministerio de Gobierno a realizar un trabajo pericial técnico e imparcial, utilizando las grabaciones de las cámaras de seguridad públicas y privadas para identificar con pruebas contundentes y base científica a los verdaderos autores materiales de los desmanes.
No obstante, el veedor de derechos humanos lanzó una dura denuncia sobre los métodos de selección aplicados por los contingentes policiales durante las horas de mayor tensión en el casco viejo. Según Rocha, las verificaciones en celdas policiales evidenciaron que varias personas fueron arrestadas de manera ilegal y sin justificación jurídica alguna, argumentando que se detuvo a transeúntes inocentes o a ciudadanos indígenas bajo un sesgo de perfilamiento racial.
“Hubo personas que fueron detenidas por el simple hecho de transitar o de estar vestidos con indumentarias de provincia; esas ya son detenciones ilegales que no corresponden”, sentenció.





