El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, advirtió que el actual esquema de subsidio a los combustibles en Bolivia ha alcanzado un nivel «insostenible» tanto para la liquidez de la empresa pública como para la economía del país.
En entrevista concedida a Erbol , el ejecutivo explicó que el agudo incremento de las cotizaciones internacionales del petróleo, impulsado por los conflictos en Medio Oriente, ha ensanchado la brecha entre el costo real de importación y la tarifa de venta al mercado interno, requiriéndose una inyección de aproximadamente 200 millones de dólares mensuales para cubrir el diferencial.
Daroca desestimó que la escasez o la logística de distribución obedezcan a una falta de divisas norteamericanas en el sistema bancario, aclarando que el nudo crítico radica en el impacto financiero de la brecha tarifaria.
De acuerdo con las cifras presentadas por el estado, la demanda nacional mensual asciende a 200 millones de litros de diésel y 140 millones de litros de gasolina. Actualmente, traer un litro de diésel al país cuesta 15 bolivianos (que escala a Bs 18 tras sumar aranceles como el IVA y el IT), pero YPFB lo comercializa a Bs 9,36 para que las estaciones de servicio lo vendan al público en Bs 9,80. Este desfase representa un déficit de Bs 1.000 millones en diésel y Bs 700 millones en gasolina cada mes.
El titular de YPFB reveló también que, si bien la petrolera absorbió las pérdidas con recursos propios a principios de año, desde hace un mes el Tesoro General de la Nación (TGN) comenzó a transferir fondos adicionales para oxigenar la importación. Esta medida permitió elevar la distribución al 100% de la demanda diésel y erradicar las filas de gasolina;
Sin embargo, Daroca admitió que las aglomeraciones por diésel persisten en surtidores debido a la especulación, el acopio y la reventa motivadas por el precio subvencionado. A ello sumó debilidades estructurales como la caída en la producción local de crudo, refinerías operando a baja capacidad y una reserva de almacenamiento de solo 7 a 8 días, muy lejos de los 30 días ideales.





