El Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) anunció la reestructuración total de los paquetes del subsidio prenatal y de lactancia. La gerente de subsidios, Cecilia Rivero, informó que se han eliminado definitivamente los productos «ultraprocesados»,como queques, brownies y helados, para reemplazarlos por alimentos naturales y nutricionalmente densos.
Basada en un estudio técnico que cuestiona la utilidad de la lista heredada de la administración del MAS, la nueva política busca asegurar que las madres gestantes y sus bebés reciban nutrientes reales en lugar de calorías vacías.
La decisión del Sedem marca el fin de una era donde el subsidio incluía alfajores, rollitos de canela y carnes enlatadas (de pollo, res o llama), productos que, según Rivero, no aportaban beneficios tangibles a la salud materno-infantil.
«La nueva lista 2026 viene enfocada en la nutrición real. Por muchos años se dieron productos que se veían apetecibles, pero que no beneficiaban a las madres en nada», explicó la gerente.
Con esta medida, el Gobierno busca modernizar y transparentar el beneficio, eliminando excedentes de azúcares y conservantes que caracterizaban a la oferta anterior.
En contrapartida, las beneficiarias recibirán ahora una selección de «superalimentos» y productos frescos. Entre las nuevas incorporaciones destacan la harina de plátano verde, avena laminada, sésamo, linaza y chía. En el rubro de lácteos y proteínas, se integran el kéfir natural, yogur probiótico, queso bajo en sodio con chía, huevo de codorniz y carnes frescas de cerdo e hígado de pollo. También se incluyen raíces y tubérculos como la racacha y la yuca, además de especias funcionales como la cúrcuma, consolidando un paquete que prioriza la salud metabólica de la mujer boliviana.





