El Gobierno confirmó el deceso del piloto Carlos Moyano y el copiloto Julio Sardán, tras el accidente de la aeronave con matrícula CP-3243 en el departamento de Cochabamba. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, detalló que el avión, que cubría la ruta La Paz – El Trompillo, perdió comunicación con el control aéreo apenas 16 minutos después de su despegue.
Las primeras investigaciones sugieren una tragedia provocada por una despresurización en la cabina, lo que habría dejado a los tripulantes sin oxígeno y sin posibilidad de maniobrar antes de precipitarse a tierra en la zona del Trópico.
La aeronave despegó de la sede de Gobierno a las 08.31 de la mañana. Según los registros de radar, tras perderse el contacto radial a las 08.47, la avioneta continuó volando de forma autónoma realizando un patrón de círculos durante más de dos horas, hasta desaparecer definitivamente alrededor de las 11.00.
Este comportamiento refuerza la hipótesis de que los pilotos perdieron el conocimiento por la falta de oxígeno, dejando la nave a la deriva hasta que se agotó el combustible o perdió sustentación sobre la espesa vegetación cochabambina. Equipos de búsqueda aérea localizaron los restos tras un intenso despliegue coordinado por el Ministerio de Defensa.
Un dato que ha generado alarma institucional es que el mismo aparato había sido utilizado horas antes por el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, para su traslado de ida. Zamora confirmó este detalle, lo que ha llevado a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) a iniciar una auditoría técnica profunda sobre los registros de mantenimiento y seguridad de la aeronave.
Los cuerpos de Moyano y Sardán están siendo recuperados para su traslado a la ciudad de Cochabamba, donde se les practicarán los exámenes de ley mientras sus colegas destacan su amplia trayectoria en la aviación civil.





