La expresidenta Jeanine Áñez retornó este domingo a su ciudad natal, Trinidad (Beni), después de casi cinco años de detención en el penal de Miraflores, en La Paz.
Su llegada al aeropuerto Jorge Henrich Arauz fue recibida con emoción por familiares, amigos y simpatizantes que la esperaron con banderas, música típica y globos. Áñez descendió del avión acompañada de sus dos hijos y con la bandera boliviana en las manos.
“Me siento con la conciencia tranquila y con el corazón lleno de gozo por volver después de tanto tiempo”, expresó la exmandataria, visiblemente conmovida. Agradeció el apoyo de su familia y de quienes la acompañaron durante su encarcelamiento, y añadió que necesitará un tiempo para reacomodarse a la vida cotidiana.


Durante un breve contacto con los medios, defendió las decisiones asumidas durante la crisis de 2019 y sostuvo que no se arrepiente de sus acciones.
“Jamás voy a arrepentirme de aquello que hice cuando mi país lo necesitaba. Evitamos una guerra civil y eso me deja la conciencia tranquila”, afirmó.
Áñez también aludió a los cambios políticos recientes en el país y manifestó:
“Se tuvo que ir el monstruo para que yo pueda volver a la vida, para que se reconozca que en Bolivia jamás hubo un golpe de Estado, sino un fraude electoral que llevó al pueblo a reclamar”.
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), mediante el Auto Supremo 011/2025, anuló la sentencia de 10 años de prisión dictada contra la exmandataria en el denominado caso Golpe II. La resolución concluyó que en noviembre de 2019 existió un “vacío de poder” y no un golpe de Estado, lo que derivó en su liberación.
Áñez abandonó el penal de Miraflores el pasado jueves 6 de noviembre a las 10.58 y participó el sábado en la posesión del presidente Rodrigo Paz, en La Paz.
Su retorno a Beni estuvo marcado por manifestaciones de apoyo de parte de sus seguidores, además de la presencia de su mascota, que fue parte del emotivo reencuentro.
(09-11-2025)





