El juzgado Octavo de Instrucción en lo Penal de La Paz ha dictaminado la detención preventiva del exdirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi Quispe, en el penal de San Pedro por un lapso de seis meses.
La decisión judicial, emitida al finalizar la audiencia virtual, convierte a Huarachi en el primer exdirigente de alto perfil de la COB, aliado del anterior Gobierno, en ser encarcelado por presuntos delitos de corrupción. La defensa del acusado, que intentó sin éxito invalidar la acusación, confirmó que el exlíder sindical fue diagnosticado con una enfermedad pulmonar, por lo que cobra, fuera de su salario, una renta de invalidez de Bs 8.000.
El fiscal Aldo Meza López había solicitado la medida cautelar más severa, argumentando que la detención preventiva es necesaria para «cautelar a esta persona a efectos de poder realizar actos investigativos».
Meza detalló ante el juez que aún restan diligencias cruciales para la investigación, entre ellas: la toma de declaraciones a testigos como Claudia Cortés Solano y Milton Zelada Ponce, entre otros; la realización de careos; una pericia en el área de contabilidad; y el análisis del perfil socioeconómico del imputado.
La acusación formal contra Huarachi incluye los delitos de uso indebido de influencias, concusión y enriquecimiento ilícito, y se centra en un presunto pago irregular de Bs 40.000 por parte de un Ministerio.
Sin embargo, el abogado defensor, Andrés Zúñiga, argumentó que la acusación de los Bs 40.000 ya había sido incluida en una denuncia previa, el caso ‘coimas’, y que la Fiscalía había rechazado la participación de su cliente en aquel proceso.
Y sobre el presunto enriquecimiento ilícito, la defensa sostuvo que Huarachi posee una única cuenta en el Banco Unión con depósitos que ascienden a Bs 261.000 en total, lo que desmentiría que se trate de «depósitos desproporcionados» a lo largo del tiempo. Pese a estos argumentos y a la situación médica del acusado, el juez dio curso al pedido de detención preventiva.





