Una peta de río (Podocnemis unifilis) nació con una condición genética de albinismo total en las playas de anidación de la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, en el departamento de Pando.
El hallazgo científico, oficializado por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), destaca que el ejemplar presenta un caparazón de tonalidades translúcidas y una piel carente de pigmentación que deja ver la irrigación sanguínea de sus tejidos. El nacimiento de este reptil asombra a los equipos de biólogos y guardaparques de la cuenca amazónica, toda vez que se trata de un fenómeno biológico extremadamente inusual en estado silvestre que no se reportaba en las estaciones de monitoreo y repoblamiento de la reserva desde hace dos años.
El registro de este espécimen albino representa un logro de alto valor para las brigadas ecológicas que operan en los ríos y lagunas del norte boliviano.
De acuerdo con las estadísticas de biodiversidad del Sernap, durante la temporada de anidación del año 2024 solo se contabilizaron tres mutaciones similares en el área protegida, mientras que a lo largo de todo el ciclo reproductivo del año 2025 no se identificó ningún quelonio con estas características. Los especialistas de la organización Shimanu explicaron que el albinismo suprime de forma radical los pigmentos verdes y amarillos tradicionales de la especie, dotando al animal de un aspecto blanquecino y rosáceo que, si bien incrementa su atractivo científico, eleva su vulnerabilidad ante los depredadores naturales debido a la pérdida de su capacidad de camuflaje.

El proceso de eclosión y salvamento de la tortuga se enmarca en las actividades del Programa de Repoblamiento de la Peta de Río, una iniciativa institucional que busca mitigar la recolección ilegal de nidos en los playones amazónicos. Los guardaparques procedieron a la protección inmediata de la cría para asegurar su desarrollo inicial en un entorno controlado antes de evaluar su reinserción definitiva a los ecosistemas fluviales.
El hallazgo revive el interés de la comunidad conservacionista internacional por los programas de manejo de biodiversidad que se ejecutan en los ecosistemas de los departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y el norte de La Paz.
La situación de conservación de los quelonios en el territorio nacional atraviesa un escenario crítico debido a las presiones de las actividades humanas. El Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia sitúa a la peta de río en la categoría de especie vulnerable, una clasificación de riesgo que arrastra de forma ininterrumpida desde el año 1996. Informes medioambientales advierten que 15 de las 16 especies de tortugas nativas del país enfrentan severas amenazas de extinción motivadas por la acelerada destrucción de sus hábitats riparios, los efectos del cambio climático global y la caza ilegal orientada al consumo comercial masivo de su carne y sus huevos en los mercados urbanos orientales.





