El presidente Rodrigo Paz minimizó este miércoles el incremento paulatino en la cotización del dólar estadounidense y cuestionó a los analistas económicos y líderes opositores que intentan generar «alarma social» en torno al mercado cambiario.
Durante su discurso oficial en la Sesión de Honor por el 217 aniversario de la Gesta Libertaria de La Paz, el jefe de Estado defendió la vigencia del nuevo régimen del dólar flexible, señalando que la medida forma parte de un plan soberano que ha logrado «ordenar y estabilizar» las finanzas públicas nacionales tras meses de incertidumbre.
Además, reprochó que se califique de crisis una variación diaria de centavos, recordando que en el pasado la moneda extranjera llegó a comercializarse de forma irregular por encima de los 20 bolivianos.
La postura presidencial coincide con la publicación del último reporte diario del Banco Central de Bolivia (BCB), que fijó la cotización oficial de la divisa en 10,70 bolivianos, reflejando un incremento de 20 centavos respecto a la jornada anterior y consolidando una clara tendencia ascendente desde la semana pasada.
En su alocución ante la Asamblea Legislativa Departamental, Paz atribuyó las fluctuaciones a una transición natural hacia una «nueva estabilidad» de precios y fustigó a los sectores de oposición que, a su criterio, actúan bajo consignas de desestabilización para restar legitimidad a su administración.
“Hemos estabilizado y ordenado la economía”, sostuvo el mandatario boliviano frente al cuerpo diplomático, ministros y asambleístas. Y argumentó que existe un sesgo de valoración técnica entre los opinadores de la coyuntura, señalando la contradicción de que muchos analistas guardaran silencio cuando las tasas informales de cambio treparon hasta los 23 bolivianos durante el periodo de iliquidez previo a las reformas cambiarias.
«Ahora, si el dólar, en esta nueva estabilidad, sube diez centavitos, es una alarma para ellos», reprochó, haciendo un llamado a la certidumbre financiera.





