Imbuidos de indignación popular, vecinos, viajeros, transportistas y comunarios protagonizaron en las últimas horas acciones directas de desbloqueo en al menos cinco departamentos del país. La reacción civil colectiva surge como un rechazo abierto a las medidas de presión impulsadas por la dirigencia sindical de la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones interculturales y facciones campesinas vinculadas a la Federación Túpac Katari.
La escalada conflictiva, que ya entra en su segundo mes, comenzó a registrar la intervención pacífica pero firme de la ciudadanía afectada, la cual se organiza de forma autónoma para reabrir el tránsito y frenar el desabastecimiento crónico que asfixia a los hogares.
El descontento social adquirió ribetes de confrontación verbal en la urbe alteña. “¡Fuera, no son de la zona!”, “¡Evo no nos da comida, vayan a bloquear a su comunidad!” y “¡No nos pagan por bloquear, fuera, fuera!”, fueron las consignas con las que los vecinos del distrito de Senkata expulsaron a los bloqueadores.
Paralelamente, comerciantes y dirigentes vecinales de Villa Dolores, Tejada Triangular y la zona 12 de Octubre deslindaron en conferencia de prensa cualquier respaldo a la COB, denunciando que grupos radicales los amenazan con saqueos y represalias si no se pliegan al paro. Mientras que al norte del departamento, el alcalde de Guanay, Antonio Masco, junto a líderes de Caranavi, Tipuani y Teoponte, encabezó operativos de limpieza vial sin violencia física para salvar la actividad minera y comercial de la región.
El mapa del descontento se extendió con fuerza hacia el sur y el oriente de Bolivia. En Chuquisaca, un contingente de viajeros varados por más de dos semanas en Yotala descendió de los buses para retirar troncos y piedras de la calzada, coordinando esfuerzos con jóvenes de la denominada Resistencia K’arapanza, quienes realizan patrullajes de despeje en la ruta troncal Sucre-Potosí para permitir el ingreso de alimentos y medicinas.
Por otra parte, el conflicto sindical interno estalló en el estratégico distrito minero de Huanuni, en Oruro, donde los trabajadores de base expresaron su rechazo absoluto a las medidas de presión y desconocieron formalmente al ejecutivo de la COB, Mario Argollo, cuestionando sus prerrogativas económicas y rechazando la consigna de exigir la renuncia del mandatario Rodrigo Paz Pereira.
Con información de El Deber.





