La tarde de este miércoles, el presidente Rodrigo Paz, llegó a las instalaciones de la Asamblea Legislativa. El mandatario decidió sumarse de forma directa a la reunión de emergencia convocada por el primer poder del Estado, en busca encontrar soluciones concertadas a la grave crisis político-social que castiga al país desde hace 34 días.
El sorpresivo arribo presidencial, registrado pocos minutos antes de las 16.00 horas, reconfigura el escenario político nacional abriendo una vía de distensión frente a la inminente militarización que sopesaba sobre el territorio.
El encuentro de alto nivel cuenta con la participación del vicepresidente del Estado y presidente de la Asamblea, Edmand Lara, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y los jefes de bancada de las diferentes fuerzas políticas representadas en el parlamento.
Horas antes de ingresar formalmente al recinto legislativo, tanto el primer mandatario como el ministro Lupo habían expresado de forma pública su respaldo y felicitación a la iniciativa del Poder Legislativo para abrir estos puentes de concertación política. Según fuentes gubernamentales, la prioridad de la mesa técnica es diseñar una hoja de ruta inmediata que permita desactivar los conflictos sociales que han provocado millonarias pérdidas económicas, desabastecimiento crónico de alimentos y una alarmante carencia de oxígeno medicinal e insumos médicos esenciales en las principales capitales.
La asistencia de Rodrigo Paz a la Asamblea se interpreta como un movimiento estratégico de pacificación, modificando provisionalmente la línea dura que el Ejecutivo había adoptado por la mañana. Aunque la convocatoria a los jefes de bancada busca canalizar las demandas de los sectores movilizados mediante salidas constitucionales, la presencia del gabinete de crisis en el Parlamento demuestra que el Palacio Quemado agotará los recursos democráticos antes de viabilizar medidas coercitivas directas.
Los asambleístas de la oposición y del oficialismo iniciaron el debate a puertas cerradas, bajo una fuerte expectativa ciudadana que demanda soluciones urgentes para restablecer la paz social.





