En una nueva acción destinada a desmontar lo que califica como «privilegios del pasado», el presidente Rodrigo Paz denunció el hallazgo de lujosas instalaciones habitacionales ocultas dentro de los hangares presidenciales de todo el país. Según el mandatario, estos espacios, ubicados en terminales aéreas estratégicas como El Alto y Viru Viru, contaban con dormitorios de alta gama e incluso bares privados que eran utilizados exclusivamente por los mandatarios de la era del MAS.
Ante esta evidencia, el Ejecutivo ordenó la inmediata reconversión de estas infraestructuras para que sean integradas a las terminales de pasajeros, optimizando así el servicio aeroportuario nacional.
«Resulta que había habido en cada una de estas edificaciones domicilios de lujo. Nunca entré a los cuartos porque siempre llego directo a trabajar, pero la inspección reveló un uso privilegiado de la infraestructura pública”, afirmó Paz ante los medios.
El caso más emblemático es el de El Alto, donde se identificaron ambientes bajo custodia militar con características que excedían cualquier función operativa. En respuesta, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que el personal de Naabol ya ha comenzado el retiro de mobiliario en la terminal de Viru Viru (Santa Cruz), la cual dejará de ser un espacio restringido para integrarse al sistema de atención al viajero.
La estrategia busca poner en valor activos estatales subutilizados y descongestionar las terminales principales, permitiendo que el flujo de pasajeros no se cruce con servicios operativos innecesarios.

El presidente justificó la intervención señalando que la infraestructura estatal debe estar orientada al servicio de la población y no al confort privado de las autoridades de turno. Esta medida forma parte de un plan mayor de eficiencia administrativa que pretende reducir los costos de mantenimiento de estas «viviendas aéreas» que permanecían fuera del radar ciudadano.





