El Ministerio Público y la Policía Boliviana ejecutaron este viernes la «Operación ROMA I», logrando desarticular una red de delitos sexuales en entornos digitales que operaba en todo el país. El fiscal general, Roger Mariaca, informó que, tras meses de investigación articulada, se realizaron 19 allanamientos simultáneos que resultaron en la aprehensión de diez adultos y la identificación de un adolescente implicado.
El despliegue no solo permitió capturar a los presuntos responsables bajo el marco de la Ley 1636, sino que dejó al descubierto la peligrosidad de estas redes al incautarse armas de fuego, material explosivo y sustancias controladas en los domicilios intervenidos.
“Estos resultados son el reflejo de un trabajo investigativo riguroso trabajado durante meses desde la Fiscalía Superior en Razón de Género”, sostuvo Mariaca, destacando que la simultaneidad de los operativos fue clave para evitar la destrucción de evidencia.
Durante las incursiones, las autoridades secuestraron un vasto arsenal tecnológico que será sometido a pericias especializadas, incluyendo 12 laptops, 64 teléfonos celulares y 22 dispositivos de almacenamiento, entre otros equipos. El hallazgo de dinero en efectivo y municiones en algunos inmuebles ha llevado a la Fiscalía a ampliar las líneas investigativas hacia otros delitos conexos, reforzando la gravedad de los hechos denunciados.
La Operación ROMA I marca un hito en la persecución penal de delitos que suelen permanecer ocultos en la «dark web» o aplicaciones de mensajería cifrada. Según el fiscal general, cada acción representa un paso decisivo hacia la protección de las víctimas y envía un mensaje claro de que el Estado no tolerará la impunidad frente a la violencia contra niñas, niños y adolescentes.
Los peritajes forenses a los 3 DVRs y 9 tablets incautados serán fundamentales para identificar nuevas ramificaciones de esta red que vulnera la dignidad de los menores en Bolivia.





