En un acto por el Día de la Reivindicación Marítima celebrado en Puerto Quijarro, el presidente Rodrigo Paz lanzó duras críticas contra los expresidentes Evo Morales y Luis Arce, acusándolos de haber provocado un «daño histórico» al país al instrumentalizar la causa marítima con fines electorales.
Paz sostuvo que los fallos adversos de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), por la salida soberana (2018) y las aguas del Silala (2022), no solo fueron derrotas jurídicas, sino que clausuraron vías de negociación diplomática con Chile que ahora su administración busca reabrir bajo un enfoque de pragmatismo e integración regional.
“Se han tomado decisiones que nos hicieron mucho daño (…) Eso se tendrá que explicar porque lo hicieron por hacer política, no por salvar a la patria”, sentenció el mandatario.
Paz enfatizó que la insistencia en procesos judiciales internacionales, sin una estrategia de diálogo sólida, terminó por blindar la posición chilena y estancar la aspiración nacional. Además, señaló que el uso de la causa marítima como bandera de cohesión interna durante los mandatos del MAS resultó contraproducente para los intereses del Estado a largo plazo.
Frente al complejo escenario, el mandatario planteó una alternativa enfocada en la hidrovía Paraguay-Paraná. “A través de nuestros ríos llegaremos al mar”, afirmó, destacando la importancia de la relación estratégica con Brasil para potenciar la salida al Atlántico.
En ese sentido, Paz invitó a los bolivianos a dejar de mirar exclusivamente hacia el oeste y proyectar el desarrollo hacia el oriente, asegurando que, aunque la historia con Chile dejó heridas, el futuro del país depende de nuevos acuerdos de integración física y comercial.
El mandatario concluyó su intervención asegurando que «Chile nos hizo daño, diga lo que se diga, pero siempre el futuro es mejor».





