La ciudad de El Alto amaneció este lunes bajo un fuerte cerco del transporte pesado. Conductores de cisternas y camiones de alto tonelaje, agrupados en la Cámara Departamental de Transporte de La Paz (Cadetran), instalaron puntos de bloqueo estratégicos en demanda de soluciones estructurales a la crisis del sector.
Los movilizados denuncian la existencia de un «monopolio» en el transporte de carburantes otorgado a firmas transnacionales, lo que ha dejado a las unidades nacionales sin fuentes de ingresos desde principios de año. La protesta ha provocado la suspensión inmediata de salidas interdepartamentales desde La Paz, agravando la crisis logística en el eje central del país.
La demanda de Cadetran apunta directamente a la gestión de hidrocarburos. El sector exige el fin del privilegio que, según afirman, ostenta la empresa Trafigura en el transporte de combustible, además de solicitar la expulsión de Medlog Trucks por presunta competencia desleal.
Los transportistas aseguran que, mientras ellos permanecen inactivos desde enero, empresas extranjeras dominan las rutas de importación. A esto se suma el pedido de gestiones diplomáticas urgentes para la devolución de 12 camiones bolivianos incautados en Perú, un conflicto que arrastran desde hace meses sin respuesta del Ejecutivo.
La regularización en el abastecimiento de combustible es otro de los pilares de la movilización. A pesar de los anuncios gubernamentales sobre la llegada de nuevas partidas de diésel, los choferes denuncian que las filas persisten y que la distribución es ineficiente





