La Central Obrera Boliviana (COB) suspendió ayer domingo nuevamente su ampliado nacional de emergencia, una reunión considerada clave para definir la continuidad de las medidas de presión y evaluar propuestas orientadas a una salida negociada al conflicto que atraviesa el país.
El encuentro, que debía realizarse durante el fin de semana en la sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, en la ciudad de La Paz, no logró instalarse debido a la falta de consenso interno y a incidentes registrados en inmediaciones del lugar.
Según reportes de distintos sectores sindicales, un grupo de personas increpó a algunos dirigentes y delegados que llegaban al ampliado, situación que generó tensión y derivó en la suspensión de la reunión. Entre los incidentes se reportó el lanzamiento de tomates contra algunos representantes de la organización.
La postergación se produce en un contexto en el que aumentan las posiciones a favor de abrir espacios de diálogo para encontrar una solución al conflicto. Las centrales obreras departamentales de Chuquisaca, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Tarija expresaron públicamente su respaldo a una salida concertada y solicitaron a la dirigencia nacional escuchar las propuestas planteadas por las bases.
El ejecutivo de la Central Obrera Departamental de Chuquisaca, Marcelo Torres, informó que los representantes de esos cinco departamentos hicieron conocer formalmente su posición a la dirección nacional de la COB. Según señaló, varios sectores consideran necesario priorizar la negociación para atender las demandas de los trabajadores y reducir las afectaciones que generan las movilizaciones.
A estas posturas se suman organizaciones sindicales como la Federación Sindical de Trabajadores Petroleros de Bolivia, que exhortó a retomar las mesas de diálogo sobre la base de las demandas laborales planteadas al Gobierno. El sector también manifestó su respaldo al sistema democrático y al respeto de la voluntad popular expresada en las elecciones de 2025.
Por su parte, la Confederación de Jubilados del Sistema Integral de Pensiones también expresó su preocupación por la prolongación del conflicto. Su dirigente, Rodolfo Ayala, señaló que las medidas de presión muestran señales de desgaste y planteó la necesidad de una tregua que permita avanzar en la búsqueda de acuerdos.
En paralelo, la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia decidió encaminar sus demandas mediante el diálogo, tras suscribir un acuerdo con el Ejecutivo relacionado con temas productivos y de empleo. La organización anunció que realizará seguimiento al cumplimiento de los compromisos asumidos.
Las diferencias de criterio también se han reflejado en otros sectores sociales y productivos. Cooperativas mineras, organizaciones vecinales y diversos actores regionales han expresado preocupaciones por el impacto económico y social que genera la prolongación de las medidas de presión.
Hasta el momento, la COB no había definido una nueva fecha para la realización de su ampliado nacional. La suspensión del encuentro deja en suspenso las decisiones sobre el futuro de las movilizaciones y evidencia las distintas posiciones que emergen al interior de la principal organización sindical del país.
(15-06-2026)





