La Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) ejecutó un masivo despliegue táctico en el municipio de Villa Tunari, logrando la destrucción de 16 fábricas de pasta base, el desmantelamiento de un megalaboratorio de alta tecnología y el secuestro de un arsenal de armas de fuego de grueso calibre.
Pese a que el operativo no dejó personas aprehendidas debido a «alertas tempranas» en los perímetros de seguridad, el Ministerio de Gobierno ratificó la retoma del control territorial en la región.
De acuerdo con los datos oficiales provistos por los mandos policiales a la red Unitel, el laboratorio intervenido poseía una infraestructura semiindustrial montada para la cristalización de clorhidrato de cocaína, con una capacidad operativa estimada para procesar y purificar más de 150 kilogramos de droga de alta pureza de forma periódica.
El asalto a los campamentos clandestinos movilizó a más de 12 patrullas de Umopar, las cuales iniciaron su incursión desde la madrugada en áreas de difícil acceso geográfico, catalogadas formalmente como “zonas rojas” por el flujo constante de precursores químicos y el resguardo armado de las factorías.
Durante las intervenciones en el Trópico, los efectivos destruyeron las pozas de maceración de las 16 fábricas de pasta base de cocaína. Además, se registró el secuestro de un arsenal bélico táctico que era utilizado por las organizaciones criminales para repeler la presencia del Estado; compuesto por ocho armas largas de asalto (fusiles), ocho cargadores de alta capacidad, municiones de grueso calibre aptas para combate urbano, dos radios de comunicación satelital, chalecos antibalas con protección balística avanzada y un contenedor de gran volumen con cocaína base en pleno estado de purificación.
Los contingentes especializados procedieron a la incineración de los predios y de los precursores químicos incautados en el lugar, siguiendo los protocolos internacionales de destrucción de laboratorios de estupefacientes.
Los informantes policiales detallaron que las redes de vigilancia y «loros» (informantes de los narcotraficantes) apostados en los caminos vecinales facilitaron la huida de los operarios hacia la espesura del monte antes del arribo de los helicópteros y blindados.
Ante este escenario de resistencia armada, la Policía Boliviana anunció que los operativos de control integrado se intensificarán de manera sostenida en todo el Trópico de Cochabamba.





