Un grupo de choferes del servicio público irrumpió la mañana de este lunes en un acto oficial de la Alcaldía de La Paz. Los transportistas, que realizan largas filas en las estaciones de servicio, rompieron el cordón institucional en la céntrica plaza Obelisco para increpar de forma directa al alcalde César Dockweiler.
Visiblemente molestos por la parálisis de sus fuentes de trabajo, los conductores exigieron al burgomaestre interceder ante el nivel central para viabilizar el flujo de carburantes, en una jornada en la que la sede de Gobierno registra los efectos devastadores de 32 días consecutivos de bloqueos de caminos.
La ruidosa irrupción civil sorprendió a la comitiva edil en momentos en que Dockweiler encabezaba el acto cívico de iza de la bandera, un evento programado para reactivar el espíritu paceño que contaba con la asistencia de empresarios privados, funcionarios públicos e invitados especiales.
“Queremos hablar con el alcalde para que nos pueda colaborar a gestionar combustible para aquellas personas que estamos durmiendo tres días y tres noches peregrinando en busca de gasolina para trabajar”, manifestó con indignación uno de los portavoces del transporte movilizado.
Lejos de eludir la confrontación, el Alcalde paceño intentó calmar los ánimos y justificó la vehemencia de los reclamantes, señalando que el desabastecimiento ha colocado a las familias del sector en una situación económica límite.
“La coincidencia es conjunta: ellos se están movilizando porque están pidiendo gasolina. Nosotros estamos izando una bandera y estamos diciendo ‘queremos progreso para la ciudad’”, dijo Dockweiler ante los medios de comunicación. LUego, admitió que el bloqueo de las carreteras troncales está afectando considerablemente la estabilidad de la urbe, ensañándose con el aprovisionamiento logístico de las plantas de almacenaje.
Ante este escenario, la máxima autoridad municipal anunció que a partir de la fecha los equipos de la Alcaldía se movilizarán de manera permanente para entablar acercamientos directos y mesas de conversación con el sector privado, gremiales, juntas vecinales y los propios transportistas afectados.





