La Federación de Choferes Chuquiago Marka de la ciudad de La Paz ha determinado no asistir a ninguna convocatoria de diálogo con el Órgano Ejecutivo. Al contrario, la organización sindical lanzó un ultimátum de 24 horas para que las autoridades demuestren el cumplimiento efectivo de los compromisos previamente suscritos con el sector urbano.
El principal ejecutivo de los transportistas, Santos Escalante, advirtió que, en caso de no recibir respuestas fácticas y decretos concretos en el plazo establecido, el sector determinará sumarse formalmente a las movilizaciones radicales que exigen la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz Pereira.
El dirigente sectorial justificó la ruptura del diálogo explicando que su federación ya ha sostenido tres reuniones previas con delegados ministeriales, suscribiendo actas de entendimiento que hasta la fecha han sido incumplidas por el aparato estatal.
Ante esta situación, Escalante enfatizó que las bases del transporte urbano exigen que, en las próximas 24 horas, el Gobierno Central certifique documentalmente un avance de entre el 70% y el 80% en el proceso de resarcimiento de daños económicos y mecánicos provocados por la distribución de gasolina de mala calidad.
Asimismo, el pliego sectorial demanda la promulgación inmediata de un decreto supremo que otorgue un periodo de gracia de seis meses sin el cobro de intereses ni capital en los créditos bancarios del sector.
“Si no le da solución en estas 24 horas el Gobierno a estos problemas que estamos pasando, nosotros nos vamos a unir al pueblo también exigiendo la renuncia del presidente por su incapacidad”, alertó el dirigente. De igual manera, Escalante ratificó que el paro indefinido anunciado la pasada semana se mantendrá invariable y con rigurosos controles, argumentando que la medida de presión se sostiene por inercia propia, debido a que una gran cantidad de afiliados permanece inmovilizada pernoctando en las estaciones de servicio en busca de carburantes.





