La Central Obrera Boliviana (COB) determinó en un ampliado general de sus sectores afiliados no asistir a ninguna mesa de diálogo y, por el contrario, radicalizar e intensificar todas sus medidas de presión a nivel nacional. El ente matriz de los trabajadores ratificó que su única consigna innegociable es exigir la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz.
De acuerdo con las resoluciones sindicales, la postura radical emana directamente del mandato de las bases sociales, un factor político que ha dejado sin margen de maniobra o negociación a la cúpula dirigencial que permanece replegada en la clandestinidad.
El secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores Fabriles de Bolivia, Pablo Ocza, confirmó que la determinación de pedir la renuncia del mandatario responde a la indignación de los trabajadores en los puntos de bloqueo.
“En este momento ya no depende de la dirigencia asistir al diálogo con el Gobierno, porque las bases y el pueblo ya tienen esa postura firme sobre la renuncia del Presidente y, en ese aspecto, no hay diálogo. Lo único que ahora se está haciendo es masificar mucho más y coordinar las movilizaciones, bloqueos y todo tipo de movimiento”, afirmó Ocza en una entrevista con Urgente.bo, sepultando las gestiones parlamentaria.
Durante el debate general, algunos delegados minoritarios intentaron proponer un cabildo abierto para evaluar un acercamiento técnico con el Poder Ejecutivo; sin embargo, la propuesta fue rotundamente rechazada por la asamblea, la cual abucheó y cuestionó con violencia discursiva a quienes sugirieron abrir una tregua.
La determinación del bloque laboral asesta un golpe duro a las intenciones de pacificación nacional. Apenas horas antes, la Comisión de Diálogo, liderada por la Conferencia Episcopal y el vicepresidente Edmand Lara, se vio forzada a suspender sus sesiones ante la inasistencia física de los portavoces de la COB y de la Federación de Campesinos Túpac Katari. Pese a que el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y los legisladores de la alianza Libre ofrecieron salvoconductos y la desactivación de los mandamientos de aprehensión para este viernes, la respuesta orgánica del sector obrero fue de total desconfianza hacia las autoridades judiciales. Para blindar esta línea de acción, las jefaturas nacionales de la COB y los movimientos agrarios sostienen un encuentro estratégico en la ciudad de El Alto con el fin de sellar un «nuevo pacto de unidad» que impida el repliegue solitario de cualquier sector en las carreteras.





