El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, pidió disculpas públicas en La Paz por el agudo desabastecimiento de combustibles y por los daños materiales provocados por la distribución de gasolina de mala calidad. La autoridad ministerial argumentó que, a pesar de los esfuerzos operativos desplegados por el Estado, el flujo logístico regular de carburantes se encuentra completamente estrangulado debido a los bloqueos de carreteras que impiden el ingreso de los camiones cisterna a la planta de almacenamiento de Senkata.
Además, Blanco reveló que existen al menos 411 cisternas varadas en la ruta hacia Desaguadero, además de un contingente similar retenido en territorio chileno.
«Ya está llegando (las cisternas), pero hay que tener un poco de paciencia, y mil perdones a la población, es algo que está fuera de nuestro alcance, son los bloqueos los que están perjudicando, los están bloqueando ustedes, a nosotros y a toda la población”, manifestó la autoridad de Hidrocarburos al describir las kilométricas filas de vehículos que persisten en las estaciones de servicio metropolitanas.
Blanco ofreció estas declaraciones tras sostener una reunión informativa con la comisión parlamentaria especial de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) encargada de investigar la internación de carburante adulterado que mermó el funcionamiento técnico de los motores del autotransporte público y privado.
Además, frente a los reclamos generalizados de los transportistas, el Ministro asumió la responsabilidad por los perjuicios mecánicos y económicos ocasionados a los usuarios del país. Por lo que anunció que la próxima semana el equipo del Ministerio de Hidrocarburos y los legisladores de la comisión investigadora se presentarán de forma conjunta ante la Fiscalía General del Estado para exigir la máxima agilización de las pesquisas penales.
«Alguien tiene que ser responsable de esto, y sea quien sea, de donde sea, tiene que pagar las consecuencias», sentenció la autoridad gubernamental, abriendo la vía para sancionar a los proveedores o funcionarios implicados en la compra de combustible defectuoso.





