Hay momentos en los que las cifras dejan de importar y lo que realmente cuenta es la capacidad de acompañarnos como sociedad.
Hoy La Paz vive días difíciles. Las calles vacías, las filas interminables, la incertidumbre por el abastecimiento y la preocupación de miles de familias forman parte de una realidad que golpea a todos, sin distinción. También golpea a los pequeños emprendimientos, a los trabajadores independientes, a quienes viven del día a día y a los medios de comunicación que continúan informando pese a las dificultades.
En T Informas Bolivia hemos decidido seguir adelante. Lo hacemos porque creemos en el periodismo para la gente. Lo hacemos porque entendemos que, precisamente en los momentos más complejos, la información se vuelve una necesidad y no un lujo.
Durante estos años hemos abierto nuestras plataformas a cientos de empresas, instituciones, emprendimientos y organizaciones. Hemos difundido lanzamientos, campañas, actividades solidarias, aniversarios, logros empresariales y muchas historias que merecían ser contadas. Lo hemos hecho convencidos de que crecer juntos es posible.
Sin embargo, en medio de esta crisis surge una reflexión inevitable.
Muchas veces recibimos llamadas, mensajes y solicitudes para publicar una nota, una actividad o una noticia comercial. Y, aunque siempre tratamos de colaborar, pocas veces alguien pregunta cómo estamos, si logramos operar con normalidad o qué dificultades enfrentamos para mantener nuestro trabajo diario.
No se trata únicamente de publicidad. Tampoco de una obligación. Se trata de empatía.
Porque cuando una ciudad sufre, todos sufrimos. Cuando una economía se desacelera, todos sentimos sus efectos. Cuando un pequeño emprendimiento lucha por mantenerse de pie, cada gesto cuenta.
A veces el apoyo puede traducirse en una pauta publicitaria. Otras veces en una alianza, una recomendación o simplemente en la voluntad de acompañar a quienes también están haciendo esfuerzos para seguir aportando desde su espacio.
Los medios independientes también somos emprendimientos. Detrás de cada noticia hay personas, familias, periodistas, camarógrafos, diseñadores y colaboradores que enfrentan las mismas dificultades que cualquier ciudadano.
Por eso, más que una queja, esta es una invitación a reflexionar sobre el valor de la reciprocidad.
Porque las comunidades fuertes no se construyen solamente cuando todo marcha bien. Se construyen cuando somos capaces de tender la mano en los momentos difíciles.
En tiempos de crisis, apoyar no siempre significa hacer grandes cosas. A veces significa simplemente estar presente.
Y hoy, más que nunca, Bolivia necesita de esa presencia.
Oscar F. Iturry G.
Profesor, Periodista, Músico y Marketero








