El comandante general de la Policía Boliviana,Mirko Sokol, informó que se han activado de forma oficial todas las unidades de Inteligencia para dar con el paradero de Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB).
Además, confirmó que los cinco dirigentes nacionales y el senador suplente Nilton Condori, quienes cuentan con órdenes de aprehensión vigentes emitidas por la Fiscalía por cargos de terrorismo y sedición, han abandonado sus domicilios habituales y sedes sindicales, por lo que la institución del orden presume que se encuentran formalmente en situación de fuga.
El Jefe Policial explicó que los operativos se concentran en el rastreo de llamadas, allanamientos preventivos y el control de trancas interdepartamentales para evitar que los implicados abandonen el país o se refugien en zonas de difícil acceso como el Trópico de Cochabamba o el altiplano profundo.
Sokol exhortó públicamente a Argollo y a los demás requeridos por el Ministerio Público a presentarse de manera voluntaria ante los tribunales, advirtiendo que la Policía no claudicará hasta capturarlos.
“Tienen que rendir cuentas ante la justicia; parece que están huyendo porque, lamentablemente, han desaparecido de los espacios públicos”, manifestó la autoridad.
De forma paralela a la persecución de la cúpula movilizada, el Comando General instruyó mantener el estado de alerta máxima en la sede de Gobierno para impedir que se reediten los saqueos y destrozos perpetrados por los ‘ponchos rojos’ y las facciones evistas. Sokol informó que las patrullas policiales y militares continúan interceptando a sospechosos en las zonas de conflicto, incautando mochilas con dinero en efectivo, hondas, canicas, miguelitos y explosivos.
Asimismo, ratificó la hipótesis del Ejecutivo al señalar que existen indicios sólidos de que las movilizaciones cuentan con un soporte logístico proveniente de organizaciones criminales, un eje que ya está bajo investigación financiera bajo estricta reserva.





