El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz declaró este miércoles la emergencia de salud pública de importancia nacional tras confirmarse un brote de fiebre amarilla. La medida surge luego del fallecimiento de un joven de 20 años en la comunidad de Eiti, provincia Cordillera, quien sucumbió a la enfermedad apenas tres días después de ser diagnosticado.
Con la confirmación de un segundo caso positivo con nexo epidemiológico en la misma zona y un tercero bajo sospecha, las autoridades sanitarias advierten sobre el retorno de una enfermedad que no registraba transmisión autóctona en el país desde hace muchos años.
El jefe de la Unidad de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, informó que los dos pacientes detectados tras el primer deceso se encuentran actualmente internados en el Centro de Salud Integral Mamerto Égüez Soruco de Charagua.
«Estamos hablando de un brote epidémico con transmisión autóctona», señaló Hurtado, subrayando la peligrosidad y rapidez con la que el virus afectó al primer paciente.
Ante la gravedad de la situación, equipos especializados han sido desplegados en la localidad de Gutiérrez para realizar vigilancia entomológica, capturando larvas y mosquitos para determinar el alcance del vector transmisor.
Como respuesta inmediata, el Gobierno Departamental ha ordenado el bloqueo del foco de contagio mediante acciones de fumigación intensiva y una campaña de vacunación masiva dirigida a las comunidades de la provincia Cordillera y zonas circundantes.
Las autoridades instan a la población a revisar sus carnets de vacunación, recordando que la inmunización es la herramienta más efectiva para prevenir la fiebre amarilla, una enfermedad viral hemorrágica que puede ser mortal si no se controla a tiempo el brote.





