El senador Nilton Condori fue increpado la mañana de este miíercoles con insultos, gritos y empujones por colegas parlamentarios y representantes gremiales, apenas días después de haber liderado un polémico cabildo en la ciudad de El Alto.
La movilización, que exigía la eliminación de la renta vitalicia para expresidentes y una reducción drástica en los sueldos de los congresistas, fue calificada por sus detractores como una maniobra «golpista» vinculada al ala evista del MAS, desatando una confrontación física que obligó a la intervención del personal de seguridad.
El altercado subió de tono cuando varios parlamentarios acusaron a Condori de actuar bajo las órdenes de Evo Morales para desestabilizar la gestión legislativa.
Tras el incidente, Condori ofreció una conferencia de prensa visiblemente afectado, donde rechazó las etiquetas de «ignorante» y «golpista» que le lanzaron durante el tumulto. «Cuando una élite ociosa roba al pueblo no dicen nada, pero cuando uno se rebela pasa lo que me están haciendo», sentenció, denunciando además actos de racismo y discriminación sistémica dentro del primer poder del Estado por su procedencia y sus propuestas de austeridad.
El cabildo en El Alto, respaldado por sectores de la CSUTCB, ha puesto el dedo en la llaga de los privilegios políticos en un momento de crisis económica. Sin embargo, la controversia no solo radica en la propuesta de rebaja salarial, sino en las declaraciones previas de Condori, quien sugirió cambios estructurales mediante escenarios de confrontación.
Para sus críticos, estas palabras son una incitación a la violencia, mientras que para sus seguidores representan la voz de los sectores sociales que exigen un ajuste real en el gasto público ante la difícil situación que atraviesa el país en este 2026.





