El empresario y líder político Samuel Doria Medina ha aplaudido la reciente decisión del Gobierno de abrogar el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), ya que, desde su perspectiva, es una medida que podría impulsar las inversiones extranjeras en el país.
A través de sus redes sociales, Doria Medina, quien fue contribuyente del impuesto, argumentó que la medida siempre resultó contraproducente.
“A pesar de haber sido contribuyente de dicho impuesto, siempre consideró que su implementación resultaba contraproducente, ya que desincentivaba la inversión extranjera y motivaba a los empresarios a buscar mercados más favorables fuera del país”, subrayó el empresario.
La eliminación del IGF se enmarca en un conjunto de reformas fiscales y de austeridad anunciadas por el Gobierno de Rodrigo Paz, «orientadas a la estabilización económica».
Entre las medidas complementarias, se incluye la reducción del gasto estatal en un 30%, lo que representa una disminución de cuatro puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) en el presupuesto. Además, el Ejecutivo se enfocará en la priorización del pago de las deudas públicas y en la eliminación de impuestos que Doria Medina calificó de «insulsos» por su bajo impacto en la recaudación.
A estas reformas se suma la eliminación de la Autoridad del Juego, una institución que había sido objeto de críticas por su falta de eficiencia.
Si bien las señales son positivas, el empresario recalcó que el país debe adoptar medidas adicionales para garantizar la estabilización financiera. Además, consideró que la reducción del gasto público es crucial que el Banco Central deje de emitir fondos sin respaldo.
Esta acción, según el análisis de Doria Medina, es fundamental para contribuir a la reducción de la inflación, uno de los principales desafíos económicos que enfrenta el país en la actualidad.





