La Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) formalizó la ampliación de una querella penal contra el expresidente Luis Arce. La denuncia, presentada por el gerente de la estatal, Álvaro Tejerina, acusa a Arce de daño económico al Estado y complicidad en una «supuesta inauguración» realizada en febrero de 2025 «con bombos y platillos», pese a que la planta no estaba operativa ni concluida.
La acción judicial alcanza también a altos directivos de la constructora china Sinosteel y de la supervisora de la misma nacionalidad, por irregularidades en un contrato «llave en mano» que, según la actual administración, presenta omisiones técnicas gravísimas y modificaciones ilegales.
Tejerina calificó el proyecto heredado como un engaño financiero, detallando que se suscribieron actas de recepción definitiva cuando aún faltaban infraestructuras críticas como el laboratorio, el búnker para material radiactivo y el dique de colas.
Sin embargo, el hallazgo más sorprendente revelado por el gerente es que el diseño de la siderúrgica no incluyó el propio yacimiento del Mutún. “¿Cómo no va a tomar en cuenta el yacimiento? No tenemos una certificación de volúmenes de producción; la etapa uno nunca se cumplió”, sentenció Tejerina en entrevista con la Red ERBOL, confirmando que la ESM ya trabaja en la resolución del contrato con la empresa china ante el incumplimiento de los términos pactados.
La querella sostiene que la gestión de Arce realizó contratos modificatorios al margen de la ley para intentar salvar las observaciones técnicas y ocultar que el complejo siderúrgico, ubicado en Puerto Suárez, era en realidad una cáscara vacía.
Según la ESM, el acto inaugural de 2025 generó un gasto innecesario al erario público y buscó proyectar una imagen de industrialización inexistente. Con estas pruebas, la estatal espera que la justicia ordene el resarcimiento de daños y determine el grado de responsabilidad del exmandatario en lo que califican como uno de los mayores fiascos de infraestructura del país.





