El vocero presidencial, José Luis Gálvez, reconoció este lunes que la ejecución de la orden de aprehensión contra Evo Morales representa un problema social y de seguridad de alta complejidad, advirtiendo que un operativo intempestivo en el Trópico de Cochabamba podría desencadenar enfrentamientos y «costar vidas».
Pese a los duros cuestionamientos dirigidos al Gobierno por la inacción policial y tras las controversias generadas por efectivos que saludaron al exmandatario, el portavoz aseguró que la situación será resuelta de manera institucional y que el líder cocalero rendirá cuentas ante la justicia.
«Evo Morales no merece ninguna vida más», manifestó Gálvez.
No obstante, prefirió no precisar plazos sobre su captura, señalando que en operativos de esta magnitud corresponde actuar antes de emitir anuncios oficiales.
Las declaraciones de la vocería gubernamental se producen en un momento de fuerte presión política por la vigencia del mandamiento de aprensión librado en contra del exjefe de Estado, acusado por los delitos de trata y tráfico de personas tras haber mantenido una presunta relación con una menor de edad durante su mandato.
Gálvez explicó que los informes de inteligencia dan cuenta del blindaje social establecido por las bases y sindicatos del Trópico de Cochabamba, quienes mantienen vigilias permanentes en los accesos a la zona para evitar el ingreso de la fuerza pública.
“La aprehensión no sería tan sencilla, en realidad sería tan compleja que puede costar vidas”, insistió el portavoz al justificar la «cautela» con la que el Ministerio de Gobierno aborda el despliegue policial.
En relación con los videos difundidos en los que se observa a efectivos policiales saludando con deferencia a Morales en la región del Chapare, el vocero ratificó que las instancias disciplinarias de la Policía Boliviana deben aplicar el régimen de sanciones correspondiente por incumplimiento de deberes y faltas gravísimas.
Sin embargo, remarcó que el foco principal del Estado sigue siendo el desmantelamiento de la red de protección del procesado para garantizar su comparecencia ante los tribunales. “Se va a resolver. Evo Morales va a rendir cuentas ante la justicia al igual que debe rendir cuentas cualquier persona que tenga temas pendientes”, concluyó.





