Tras semanas de investigación multidisciplinaria, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) presentó el informe final sobre el siniestro del avión Hércules C-130H (matrícula FAB-81) ocurrido en marzo en el Aeropuerto Internacional de El Alto.
El documento concluye que la tragedia, que dejó un saldo de 22 fallecidos y 37 heridos, fue el resultado de una combinación crítica de factores operacionales y condiciones externas adversas. Según el reporte, la tripulación perdió la «conciencia situacional» debido a una cadena de eventos que incluyó una intensa granizada, exceso de velocidad y una pista contaminada que impidió el frenado de la aeronave, la cual terminó saliéndose del perímetro aeroportuario e impactando contra vehículos en una zona urbana durante la hora pico.
El informe detalla que la tripulación, pese a contar con experiencia en el modelo, enfrentó un escenario comprometido al decidir ingresar por el umbral 28 de la pista para evitar el mal tiempo en el umbral 10. Esta maniobra se vio agravada por una desviación vertical en la senda de planeo y una configuración inadecuada del avión.
La FAB identificó que el efecto suelo y la inclinación negativa de la pista, sumados a una capa de hielo por granizo, redujeron drásticamente la capacidad de frenado. Pese a las fallas de aproximación, el peritaje resalta que la tripulación ejecutó correctamente el protocolo de evacuación en tierra, cortando suministros mecánicos y eléctricos, lo que impidió que el incendio en el motor número 2 derivara en una explosión de mayor magnitud.
La aeronave transportaba material monetario «sin valor legal» desde Santa Cruz al momento del impacto. El informe también lamenta que la escena del accidente fuera contaminada por actos de saqueo y violencia tras el choque, lo que dificultó las tareas de los especialistas en mantenimiento, factores humanos y psicología que integraron la junta investigadora.
Finalmente, se establece que el «factor operacional» fue determinante, consolidando una cadena de errores que resultó en la pérdida total de la aeronave y una de las peores catástrofes aéreas recientes en el país.





