Ejecutivos de la Central Obrera Boliviana (COB) procedieron a la toma simbólica de las instalaciones del Ministerio de Trabajo en la ciudad de La Paz.
La medida de presión tiene como objetivo central demandar la renuncia irrevocable del ministro Edgar Morales, a quien la dirigencia sindical señala por la falta de respuestas efectivas a su pliego petitorio. Según reportes preliminares, la autoridad ya habría abandonado el lugar antes de que los manifestantes ocuparan las dependencias, mientras los trabajadores advierten que no cesarán en sus movilizaciones hasta obtener una solución definitiva.
La ocupación del edificio ministerial representa un punto de quiebre en la relación entre el ente matriz de los trabajadores y el Gobierno.
La dirigencia de la COB manifestó de manera tajante que no se sienten representados por Edgar Morales, a quien acusan de dilatar la atención a sus demandas sociolaborales. Esta acción directa se suma al rechazo previo de asistir a cualquier mesa de diálogo convocada por dicho despacho, consolidando un escenario de ingobernabilidad en el sector laboral que amenaza con extenderse a otros departamentos del país.
Durante la toma simbólica, los representantes sindicales reafirmaron que las movilizaciones se mantendrán de forma escalonada. La falta de avances en los puntos críticos de su pliego, que incluye temas salariales, estabilidad laboral y rechazo a modificaciones normativas, ha llevado a las bases a exigir un cambio de interlocutor en el gabinete de Rodrigo Paz. Hasta el momento, el ingreso a las oficinas se mantiene bajo control de los ejecutivos obreros, quienes esperan una señal oficial del Ejecutivo sobre el futuro del cargo ministerial.





