En un esfuerzo por frenar la especulación y el caos en las terminales terrestres, la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) ha instalado esta tarde mesas técnicas con los operadores de buses de largo recorrido. El objetivo es definir una nueva escala de precios que responda al Decreto Supremo 5503, el cual ha alterado los costos operativos del sector tras la eliminación del subsidio al diésel y la gasolina.
El director de la ATT, Carlos Agreda, informó que las reuniones se llevarán a cabo bajo la modalidad de «tiempo y materia», lo que implica sesiones ininterrumpidas hasta alcanzar un consenso que sea «adecuado y justo» tanto para los transportistas como para los usuarios.
La urgencia del acuerdo radica en la proximidad de las fiestas de fin de año, el periodo de mayor flujo de viajeros en Bolivia. En las últimas 48 horas, se han reportado incrementos arbitrarios en las ventanillas de las terminales de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, donde algunos pasajes han duplicado su valor ante la falta de una tarifa oficial actualizada.
“Nuestra prioridad es establecer una estructura tarifaria técnica. La regulación del transporte interdepartamental es competencia exclusiva de la ATT y no permitiremos abusos mientras dure la negociación”, advirtió Agreda.
Mientras la ATT negocia el transporte entre departamentos, el Gobierno Nacional ha lanzado un exhorto urgente a los Gobiernos Autónomos Municipales. La administración de Rodrigo Paz recordó que la regulación del transporte público urbano (micros, trufis y minibuses) es responsabilidad de los alcaldes, a quienes pidió instalar mesas de diálogo similares para evitar que el conflicto tarifario escale a nivel vecinal.
El escenario es complejo: mientras el Gobierno central ofrece incentivos como el arancel cero para repuestos, los transportistas urbanos ya han comenzado a aplicar de facto niveles de incremento que superan el 50%, generando enfrentamientos aislados con pasajeros en ciudades como El Alto y Santa Cruz.





