En una operación de alto impacto contra el crimen organizado, efectivos de inteligencia de la Policía Boliviana desarticularon este una presunta célula delictiva internacional en la zona del Plan Tres Mil, Santa Cruz.
El allanamiento a una casa quinta en el barrio Reja Blanca derivó en un intercambio de disparos cuando los uniformados fueron recibidos a balazos por los ocupantes. Tras cercar el inmueble y reducir a quienes intentaban saltar las bardas, las autoridades lograron la aprehensión de 13 personas, entre ellas 11 ciudadanos de nacionalidad colombiana y dos bolivianos, consolidando un duro golpe a las estructuras que pretenden operar en el oriente del país.
El comandante departamental, David Gómez, calificó el procedimiento como exitoso al no registrarse heridos pese a la violencia del enfrentamiento. Durante la requisa de la propiedad, que contaba con lujos como piscina y cancha de fútbol, se secuestraron tres armas de fuego calibre 9 milímetros y diversos objetos personales que están bajo análisis pericial.
“Se ha activado el intercambio de información con Colombia y con Interpol para verificar los antecedentes de estos ciudadanos”, explicó la autoridad, señalando que el inmueble habría sido alquilado bajo la fachada de actividades sociales para encubrir reuniones de dudosa índole.

La principal hipótesis de los investigadores apunta a que este grupo podría tener vínculos con organizaciones de narcotráfico o sicariato, sin descartar nexos con la red del narcotraficante Sebastián Marset.
El Ministerio Público ya ha tomado control de la escena para formalizar la imputación por tenencia ilícita de armas y atentado contra los organismos de seguridad del Estado. Los vecinos del sector de Normandía reportaron momentos de zozobra durante la balacera, la cual duró varios minutos hasta que el cerco policial obligó a los sospechosos a rendirse tras su fallido intento de fuga.
Se espera que en las próximas horas la Fiscalía presente a los detenidos ante un juez cautelar para definir su situación jurídica.





