El presidente Rodrigo Paz presentó este lunes el Decreto Supremo 5600, una norma diseñada para desmantelar lo que calificó como un «sistema de corrupción institucionalizada». Según el jefe de Estado, la nueva disposición deroga 161 decretos que permitieron contrataciones directas sin fiscalización, facilitando el desvío de más de 100 millones de dólares de las arcas públicas.
La medida busca transparentar el gasto estatal y auditar las adjudicaciones realizadas durante los últimos 20 años, marcando un quiebre definitivo con el modelo de gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Estamos ordenando la casa para liberar la economía”, posteó el mandatario en sus redes sociales tras la conferencia de prensa matutina donde se detalló el alcance del D.S. 5600.
Las autoridades de Gobierno explicaron que la norma elimina la figura de la «corrupción directa», donde el único requisito para obtener contratos millonarios era la cercanía política o familiar con el poder. El decreto tendrá un impacto nacional, afectando también las modalidades de contratación en gobernaciones y municipios, estableciendo un nuevo marco de transparencia y procesos de verificación obligatorios para todo dinero público.
Paz enfatizó que esta auditoría masiva no responde a un sentimiento de «venganza», sino a una necesidad de justicia ante el saqueo del Estado. Y recordó que varias exautoridades ya enfrentan procesos penales y que el objetivo es asegurar que los recursos se conviertan en desarrollo y no en lucro personal.





