El dirigente de la Confederación del Transporte Libre de Bolivia, Limbert Tancara, anunció este viernes que su sector decidió de manera orgánica no sumarse al «repliegue» y paro de actividades convocado por la Confederación Sindical de Choferes para el próximo lunes 28 de septiembre.
Tancara explicó a la red Erbol que las federaciones departamentales priorizarán la participación en las mesas de trabajo técnico pactadas con el Gobierno para los días martes 29 y miércoles 30 de septiembre, donde se analizan esquemas de compensación por el alza del diésel (Bs 17,95), reconversión a GNV y la creación de un crédito productivo especial para la renovación del parque automotor.
La postura adoptada por el transporte libre asesta un golpe importante a la protesta liderada por el dirigente sindical Lucio Gómez.
Tancara argumentó que suspender el servicio en este momento frenaría los avances en la negociación con el Ministerio de Obras Públicas y el Gabinete Económico, los cuales incluyen la reglamentación del recién promulgado Decreto Supremo 5726 (Programa PATRIA) y la estructuración de créditos blandos con tasas de interés cercanas al 6% para la adquisición de unidades e incluso la migración hacia tecnologías eléctricas.
«Han decidido las diferentes federaciones no sumarse a esta medida, sino continuar con el trabajo técnico», remarcó el representante, abriendo un voto de confianza a la propuesta oficial.
El desmarque del sector libre se suma al rechazo expresado previamente por la Confederación Nacional del Transporte Pesado, dejando a la dirigencia del transporte sindicalizado en una posición de aislamiento operativo. Las autoridades del Ejecutivo confían en que el debilitamiento de la medida de presión garantizan el libre tránsito en las principales ciudades del país y las carreteras interdepartamentales al inicio de la semana.





