El Tribunal Supremo Electoral (TSE) denunció una serie de intentos de amedrentamiento y amenazas dirigidas contra su presidente, Gustavo Ávila, tras la resolución que anuló la segunda vuelta para la Gobernación de La Paz.
La Sala Plena ratificó el rechazo a los recursos de impugnación presentados por René Yahuasi, argumentando que no cumplían con los requisitos legales. Esta decisión consolida la proclamación directa de Luis Revilla como gobernador electo, lo que ha desatado una ola de indignación en sectores sociales y acusaciones de «compra de gobernaciones» por parte de la Central Obrera Boliviana (COB).
En un comunicado oficial, el TSE expresó su «firme rechazo» a las declaraciones de excandidatos que lanzaron amenazas conta Ávila». Además, el ente electoral recordó que es un órgano colegiado e independiente y que sus determinaciones, incluida la cancelación de la personería jurídica de NGP, se ajustan estrictamente a la Constitución.
“Ningún tipo de presión externa comprometerá el cumplimiento de nuestro mandato”, subrayó la entidad ante la creciente hostilidad.
El conflicto se originó cuando NGP declinó participar en el balotaje, permitiendo que Revilla, ganador de la primera vuelta el pasado 22 de marzo, fuera proclamado gobernador sin necesidad de una nueva votación.
Esta salida jurídica ha sido calificada por la COB como un irrespeto al voto popular. Y su ejecutivo, Mario Argollo, advirtió que estas acciones alimentan la desconfianza ciudadana, sumándose a la agenda de reclamos que la organización laboral llevará al cabildo del 1 de mayo, donde cuestionarán la legitimidad de las maniobras políticas en las regiones.





