InicioActualidadDonald Trump anuncia un alto el fuego de dos semanas con Irán

Donald Trump anuncia un alto el fuego de dos semanas con Irán

La Casa Blanca aceptó una ventana de 14 días sin ofensivas militares bajo la condición de que Teherán garantice el libre tránsito marítimo; la medida busca estabilizar los precios internacionales de la energía tras semanas de hostilidades y bloqueos en el Golfo Pérsico.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció hace un par de horas la implementación de un alto el fuego de 14 días con Irán. El acuerdo preliminar establece la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más crítico para el comercio petrolero mundial, que permanecía bloqueado tras la escalada de ataques de las últimas semanas.

A través de sus redes sociales, Trump calificó esta pausa como una «prueba de fuego» para el régimen iraní, advirtiendo que cualquier provocación o cierre del paso resultará en una respuesta militar inmediata y de mayor escala.

“El régimen ha aceptado abrir el Estrecho de Ormuz. Detendremos los ataques por dos semanas para ver si cumplen”, publicó el mandatario en Truth Social, confirmando que las fuerzas estadounidenses cesarán los bombardeos aéreos de forma temporal.

La reapertura de esta ruta, que conecta el Golfo Pérsico con los mercados internacionales, es vista por los analistas como un intento de frenar el alza descontrolada de los precios de la energía. Sin embargo, la Casa Blanca mantiene una postura de máxima alerta, enfatizando que el tiempo ha comenzado a correr y que el mando iraní deberá demostrar con acciones su voluntad de paz.

El acuerdo estipula que, mientras se garantice la circulación segura de buques, Estados Unidos mantendrá sus operaciones ofensivas en suspenso. No obstante, Trump fue tajante al señalar que su administración está lista para «atacar de nuevo si es necesario» si se detecta algún incumplimiento.

Este periodo de 14 días será supervisado de cerca por la comunidad internacional, ya que la incertidumbre sobre la cadena de mando en Irán, tras las operaciones directas de marzo, genera dudas sobre la capacidad de Teherán para sostener sus compromisos en el terreno.