Un hecho de sangre se registró en la ciudad de Cochabamba el martes 7 de abril, cuando un hombre de aproximadamente 30 años fue ejecutado de un disparo en la cabeza dentro de su propiedad. La víctima, Pedro Rivera Medrano, habría sostenido minutos antes una acalorada discusión con su vecina debido a una disputa por los límites de sus terrenos.
Según testigos, tras el altercado, tres individuos vestidos de negro a bordo de una motocicleta irrumpieron en el lugar y abrieron fuego, acabando con la vida de Rivera de forma instantánea. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) ya inició las investigaciones para determinar si se trató de una represalia vecinal o un ajuste de cuentas.
El ayudante de la víctima, quien presenció el preludio del ataque, relató que tras la discusión con la vecina se escucharon al menos dos detonaciones de arma de fuego. Al acudir al sitio, encontró a Rivera con una herida de bala en la región frontal del cráneo.
Los peritos de la Policía colectaron dos vainas servidas en la escena e iniciaron un operativo de rastrillaje para dar con los sicarios, quienes huyeron con rumbo desconocido. La violencia del ataque y la modalidad empleada sugieren una planificación previa que trasciende una simple riña entre colindantes.
En el curso de las primeras indagaciones, se reveló que Pedro Rivera Medrano no era un desconocido para las autoridades. El fallecido presentaba antecedentes por portación ilícita de arma de fuego y hurto en Cochabamba, además de tener una causa abierta en Santa Cruz por tráfico de sustancias controladas. Estos antecedentes han llevado a los investigadores a no descartar que el conflicto por el terreno haya sido el detonante de un ajuste de cuentas vinculado a actividades ilícitas previas del occiso.





