El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, informó que dio la orden para que todos los vicepresidentes, gerentes y directores de la estatal petrolera pongan sus cargos a disposición de forma inmediata. La medida busca viabilizar una reestructuración profunda ‘basada en criterios de meritocracia y transparencia’, tras el hallazgo de gastos suntuarios calificados como «indignantes» por la autoridad.
Además, Daroca, junto al ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, descartó categóricamente los rumores de privatización, asegurando que el objetivo es fortalecer el rol productivo de la empresa y aplicar una política de «tolerancia cero» frente a los presuntos actos de corrupción que derivaron en la reciente crisis de combustibles.
El proceso de evaluación del personal tendrá una duración de 15 a 20 días hábiles, tiempo en el cual un equipo especializado determinará quiénes son los perfiles más idóneos para acompañar la nueva etapa de Yacimientos. Durante la conferencia de prensa, Daroca no ocultó su malestar al detallar el despilfarro detectado en las oficinas centrales.
«Es indignante ver inversiones en lujos innecesarios, como un hotel de cinco estrellas dentro de las oficinas, obras de arte y muebles de diseñador», denunció, señalando que incluso se encontraron sistemas de karaoke mientras el país sufría por la calidad del combustible y la falta de inversión en almacenamiento.
La nueva gestión se cimentará sobre cinco ejes estratégicos: evaluación total de personal, modernización con apoyo internacional, coordinación estrecha con el Gobierno, transparencia absoluta y un riguroso programa de austeridad.
El ministro Blanco reforzó el mensaje advirtiendo que las investigaciones sobre el suministro de gasolina contaminada llegarán hasta las últimas consecuencias penales. «Quienes hayan tenido que ver con el problema de la gasolina van a pagar las consecuencias», sentenció, en un intento por restablecer la confianza ciudadana tras meses de incertidumbre energética.





