Fuentes cercanas al gabinete ministerial confirmaron este martes el alejamiento de Marcelo Salinas de la cartera de Defensa. En su reemplazo, se conoce que Rodrigo Paz promoverá al cargo al cruceño Ernesto Justiniano, quien hasta la fecha se desempeñaba como viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas.
El relevo estratégico sitúa a la cabeza de las Fuerzas Armadas a un operativo fogueado en la lucha contra el crimen organizado, en una jornada donde la presión de diversos sectores productivos para aplicar la fuerza constitucional contra los bloqueos camineros ha alcanzado su punto de quiebre.
Aunque las fuentes oficiales aún mantienen en reserva las razones específicas que motivaron el súbito alejamiento de Salinas del cargo —función que ejercía desde noviembre de 2025—, su salida representa una modificación neurálgica en una de las estructuras más sensibles del Órgano Ejecutivo.
El Ministerio de Defensa no solo comanda el despliegue logístico y operativo de las Fuerzas Armadas de la Nación, sino que centraliza todas las instancias vinculadas a la seguridad interna, el resguardo fronterizo y la defensa de la institucionalidad del Estado frente a las amenazas de desestabilización interna.
Por su parte, el designado ministro Ernesto Justiniano cuenta con una dilatada trayectoria en el área de seguridad estatal. Tras haber ejercido como viceministro de Defensa Social durante el gobierno de Hugo Banzer Suárez (1997-2000), Justiniano retornó al aparato público el pasado 11 de noviembre de 2025 para asumir la misma cartera bajo el mandato de Rodrigo Paz.
Durante esta última gestión, el ministro de origen cruceño acumuló un notable capital político y operativo gracias a la ejecución de contundentes golpes al crimen organizado, destacando de manera internacional por liderar las acciones de inteligencia que derivaron en la aprehensión del peligroso narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, así como por consolidar una estrecha coordinación con agencias policiales extranjeras.





