El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, anunció este lunes la aprobación de un paquete de decretos de alivio económico. La estrategia gubernamental establece de forma inmediata la reprogramación de deudas bancarias, la creación de un fondo especial de fomento para el transporte y una sustancial reducción de los salarios de la planta ejecutiva del Palacio Quemado.
El anuncio fue realizado en un acto oficial de alta carga institucional desarrollado en la Casa Grande del Pueblo, escenario donde el mandatario procedió además a la promulgación formal de la Ley de Regulación de Estados de Excepción con el fin de consolidar el control del territorio nacional.
El Jefe de Estado enfatizó que la puesta en marcha de estas normativas financieras tiene como objetivo directo mitigar las severas secuelas económicas que sufren miles de transportistas, gremiales y productores debido a las barricadas camineras que aislaron a los departamentos.
En el plano de la austeridad estatal, Paz detalló que el recorte presupuestario aplicado a los haberes mensuales del Presidente y de todo su gabinete de ministros no irá a las arcas comunes del Tesoro General, sino que se canalizará de manera transparente y exclusiva para optimizar los tratamientos de salud de pacientes renales y personas que batallan contra el cáncer en los centros hospitalarios públicos.
La determinación del Ejecutivo de reestructurar las obligaciones crediticias apunta a evitar el colapso del sistema de transporte nacional, sector que se declaró en emergencia técnica tras permanecer semanas varado en las rutas del eje troncal. Mediante el fondo de fomento anunciado, el Gobierno pretende inyectar liquidez de forma rápida para la reparación de motorizados, reposición de capitales de trabajo y adquisición de insumos, buscando con ello aislar la influencia de las dirigencias radicales que insisten en pedir la renuncia de Rodrigo Paz.





