El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, reveló este martes que el Gobierno de Bolivia acudirá a instancias judiciales de Estados Unidos para solicitar información formal sobre una posible participación de Evo Morales en el narcotráfico.
La estrategia consiste en que el Estado boliviano se incorpore como víctima en los procesos abiertos en territorio estadounidense contra exjefes policiales como René Sanabria y Maximiliano Dávila, quienes ocuparon altos cargos durante la gestión de Morales y enfrentan cargos por tráfico de drogas.
Paredes fundamentó esta decisión señalando una preocupante «sintonía» entre las declaraciones del exmandatario y la cadena de sicariato y ajustes de cuentas que actualmente sacude al país.
Además, en entrevista con Erbol, el viceministro Paredes explicó que la investigación es sumamente delicada, pero que ante la evidencia de los casos de exjefes policiales encarcelados en el exterior, es imperativo acceder a la información que posee la justicia norteamericana.
Según la hipótesis de la autoridad, el incremento de hechos de sicariato responde a un desorden y ajuste de cuentas en ámbitos criminales tras la captura de figuras como Sebastián Marset. En este marco, Paredes cuestionó el mensaje político de Morales, acusándolo de intentar «desnarcotizar el Chapare» mientras «narcotiza Santa Cruz», actuando, según su criterio, como una «expresión política del narcotráfico» que busca reconstruir antiguos esquemas de operación delictiva.
La revelación se da en un momento donde la seguridad ciudadana es el foco de la agenda pública, especialmente por la violencia vinculada al crimen organizado en el oriente boliviano. Paredes insistió en que el Gobierno debe agotar todas las instancias para determinar si existió una participación directa de la anterior administración en estas actividades.
La incorporación de Bolivia como víctima en los juicios de Sanabria y Dávila permitiría al Ministerio de Gobierno acceder a pruebas, testimonios y reportes de inteligencia que hasta ahora permanecían bajo reserva en las cortes de Estados Unidos, facilitando la apertura de nuevas causas en el ámbito nacional.





