El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, se ha pronunciado en relación a las últimas medidas que ha tomado el Gobierno de Rodrigo Paz, advirtiendo que los trabajadores retomarán las «medidas de hecho» ante lo que calificó como una gestión por «decretazos».
La protesta sindical se centra ahora en el Decreto Supremo 5515, que permite al presidente Rodrigo Paz gobernar por medios digitales desde el extranjero, y en la inminente Ley Antibloqueo que tramita la Asamblea.
Para Argollo, el giro tecnológico del Ejecutivo no es modernización, sino un intento de eludir el control social y la sucesión constitucional.
El líder minero de Huanuni fue punzante al cuestionar el dispositivo de firma digital presentado recientemente por el mandatario. La COB ve en el DS 5515 una herramienta para que el binomio presidencial —actualmente fracturado— ignore la obligación de transferir el mando al vicepresidente Edmand Lara durante los viajes oficiales.
“El Gobierno ha sacado decretos como en un casino. Ya se está planeando gobernar a distancia. ¿Qué estamos pensando hacer? ¿Queremos gobernar desde Cancún, desde Miami?”, cuestionó Argollo, sugiriendo que la norma busca blindar a Paz frente a un Vicepresidente que se ha declarado en abierta oposición.
Otro pilar de la discordia es el proyecto de ley que busca penalizar el bloqueo de carreteras. Para la COB, el bloqueo no es una medida de primera opción, sino la «herramienta de última instancia» cuando el poder político «hace oídos sordos a las demandas populares».
En ese sentido, la COB ha instado a la Asamblea Legislativa y al propio vicepresidente Lara a pronunciarse y frenar la ráfaga de decretos presidenciales. Según Argollo, si el Legislativo permite que el Presidente gobierne por «control remoto», tanto los asambleístas como la Vicepresidencia se convertirán en un «gasto insulso» para el Estado.
Con las bases sindicales en estado de alerta máxima, el escenario de una nuevo paro nacional cobra fuerza.





