La Central Obrera Boliviana (COB), la Csutcb y otras ocho organizaciones matrices firmaron un “Acuerdo Interinstitucional de Unidad y Lealtad”. El documento declara un paro general indefinido con bloqueo de caminos a nivel nacional, teniendo como única demanda la renuncia inmediata del primer mandatario.
La determinación surge tras una jornada de violencia en la sede de Gobierno, donde maestros urbanos se enfrentaron con la Policía y un contingente de seguridad desalojó y arrestó a la cúpula cobista que mantenía una toma simbólica en el Ministerio de Trabajo.
El acuerdo, calificado por los dirigentes como una «instructiva» de cumplimiento obligatorio, cierra toda posibilidad de diálogo con el Ejecutivo.
“No hay segunda alternativa, la única solución es la renuncia del Presidente”, sentenció el acta suscrita por líderes como Mario Argollo y Vicente Salazar.
Los sectores movilizados justifican la medida argumentando que la gestión de Paz ha sido «incapaz» de atender las demandas populares y acusan al mandatario de haber engañado al pueblo boliviano durante su primer año de mandato. Entre los firmantes destacan representantes de los maestros rurales, el Conamaq y el transporte interprovincial.
La situación en las calles de La Paz alcanzó niveles críticos durante la tarde de ayer. Grupos de maestros de la Cteub intentaron rebasar los cercos policiales en plaza Murillo, utilizando petardos y, según reportes policiales, una carga de dinamita, lo que provocó una fuerte reacción con gases lacrimógenos.
Simultáneamente, la Policía intervino las oficinas del Ministerio de Trabajo para desalojar a los huelguistas. El operativo culminó con el arresto de 13 dirigentes de la COB, quienes fueron trasladados en camionetas policiales a dependencias de la Felcc en la calle Sucre, bajo un ambiente de extrema crispación social.





