El presidente Rodrigo Paz manifestó este que Bolivia no puede continuar bajo una dinámica de imposición mutua entre sectores. A través de sus canales oficiales, el mandatario llamó a «romper el ciclo de confrontación constante» que mantiene al país en vilo, asegurando que su gestión no busca «hacer daño» con los ajustes económicos, sino tomar decisiones difíciles pero necesarias para la estabilidad nacional.
Pese a este llamado a la calma y a los acuerdos logrados con sectores como el transporte, el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reporta aún 18 puntos de bloqueo activos, concentrados principalmente en el norte del país.
El mandatario enfatizó la necesidad de que Bolivia se libere del control que ciertas organizaciones sociales ejercen mediante el manejo de la tierra y el acceso a derechos fundamentales como el agua.
“La democracia también es el respeto al derecho del prójimo”, señaló Paz, criticando las amenazas que condicionan la libertad de los ciudadanos.
Respecto a la crisis de los combustibles, que fue el detonante del paro nacional de esta semana, el Presidente reconoció que el problema ha generado una «profunda bronca» y una fractura de confianza que debilita al Estado en un momento donde la coordinación técnica debería ser la prioridad.
Paz comparó su rol con el de un jefe de hogar: “Uno no asume una Presidencia para hacer daño, sino para tomar decisiones responsables cuando la economía se ajusta, como lo haría cualquier padre o madre de familia”, dijo.





