InicioActualidadMarset no se acoge al silencio y brinda información a agentes estadounidenses

Marset no se acoge al silencio y brinda información a agentes estadounidenses

El viceministro Ernesto Justiniano informó que el narcotraficante uruguayo no se acogió al derecho al silencio; las revelaciones están bajo estricta reserva en una “caja” de seguridad compartida por agencias internacionales.

El caso de Sebastián Marset ha entrado en una fase crítica tras su expulsión a los Estados Unidos. Este lunes, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, reveló que el narcotraficante uruguayo ha decidido no acogerse al silencio y ya se encuentra brindando declaraciones ante las autoridades estadounidenses.

Según el «Zar antidrogas», el sistema judicial norteamericano habría facilitado un escenario de cooperación que podría desmantelar la estructura de «corrupción anclada» que permitió al capo vivir en la impunidad dentro del territorio boliviano durante años.

En declaraciones a la red ERBOL, Justiniano explicó que, aunque el contenido de los interrogatorios se mantiene bajo «llave» en una caja de seguridad compartida únicamente por áreas confiables de inteligencia, es un hecho que Marset está hablando.

«Seguramente ha entablado algún tipo de relación para que pueda dar declaraciones», señaló el Viceministro, sugiriendo un posible acuerdo de colaboración.

En Estados Unidos, Marset enfrenta cargos por conspiración y lavado de dinero, vinculados al envío de toneladas de cocaína hacia Europa y la legitimación de ganancias mediante empresas fachada.

El viceministro reconoció que la organización criminal de Marset logró infiltrar instituciones en el pasado, lo que le otorgó un «grado de impunidad» durante el gobierno del MAS. Esta noticia surge apenas 72 horas después de que el vicepresidente Edmand Lara acusara públicamente a la Policía de proteger al uruguayo, una narrativa que podría verse confirmada o desmentida por las propias palabras de Marset desde una prisión de máxima seguridad en el país del norte.

La decisión de Marset de hablar genera nerviosismo en las estructuras de poder que convivieron con su presencia en Santa Cruz.

La mención de una «caja» de información sugiere que los nombres de los cómplices bolivianos, desde funcionarios de identidad hasta mandos policiales, podrían ser revelados pronto bajo el marco del programa «Escudo de las Américas».