El presidente Rodrigo Paz lanzó un crudo diagnóstico sobre la situación del país, advirtió que Bolivia atraviesa una etapa crítica donde «todo el sistema está quebrado» y la institucionalidad no funciona debido al mal uso de los recursos en el pasado.
Además, cuestionó duramente a las organizaciones que optan por el bloqueo en lugar de la reactivación, vaticinando que las próximas semanas serán «complicadas» debido a los intentos de conflictuar el territorio nacional en un momento de reorganización administrativa.
Asimismo, el mandatario subrayó que ninguna de las 5.400 autoridades que asumen funciones hoy encontrará administraciones con recursos suficientes para operar con normalidad.
“No va a haber ni una autoridad que diga que esto está bárbaro”, afirmó Paz, apelando a la honestidad para explicar que su gestión busca mejorar la vida de la gente tras recibir un país en crisis estructural.
En su discurso, calificó la elección actual del país como una decisión sencilla entre retornar al pasado conocido o salvar las instituciones quebradas para que sean de utilidad para los bolivianos.
Frente al anuncio de paros y movilizaciones, como el ratificado por la Confederación de Choferes para este martes, el presidente lamentó que ciertos grupos prefieran la protesta sobre el empleo. “Cuando les preguntas bloqueo o trabajo, te dicen bloqueo; es un mal comienzo”, señaló, haciendo un llamado a apostar por la patria y la solidaridad para superar el reordenamiento institucional.
Paz concluyó asegurando que, pese al pesimismo de algunos sectores, existe un «futuro muy grande» para el país si se consolidan las reformas y el compromiso con la transformación estatal.





