El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, el «zar antidrogas» del Gobierno nacional, ha confirmado que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) “regresará muy pronto” a Bolivia, marcando el fin de una ausencia de 17 años y el inicio de una nueva etapa de cooperación binacional.
Justiniano atribuyó el retorno a un «compromiso político» de la administración del presidente Rodrigo Paz, calificándolo como el factor «más importante» en esta decisión estratégica.
El retorno oficial de la DEA, según explicó Justiniano a la agencia de noticias AFP, implica una cooperación central en el intercambio de inteligencia e información para fortalecer las acciones contra el narcotráfico.
“Cuando nosotros decimos que retorna la DEA, y esto es importante decirlo, retorna oficialmente. ¿Qué significa eso? Significa que, a partir del momento en que decimos que retorna, compartimos información y nos comparten información, hay una cooperación en ese sentido que es central”, declaró la autoridad.
Además, el Viceministro enfatizó que el narcotráfico es un problema transfronterizo y que la lucha era «desigual» al plantearse únicamente con las fuerzas policiales bolivianas sin la coordinación de la comunidad internacional.
Por otro lado, Justiniano destacó que, en esta nueva estrategia, el productor legal de coca será un «aliado estratégico» del Gobierno en el combate contra el narcotráfico.
“El productor legal es nuestro aliado, el enemigo es el narcotráfico, y si partimos de esa premisa, creo que todos nos vamos a poner en marcha para que no haya ningún tipo de problemas con la cooperación internacional”, agregó.
La DEA fue expulsada de Bolivia en 2008 por el entonces presidente Evo Morales, en medio de una ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos. El retorno simboliza un realineamiento de la política exterior y de seguridad del nuevo Gobierno.





